De los Juegos Evita a los Olímpicos
Historia de un pibe bonaerense: Braian Toledo
Por Maximiliano Torres
Braian Toledo nació el 8 de septiembre de 1993 en Marcos Paz, una ciudad de la Provincia de Buenos Aires cabecera del partido homónimo, ubicada a 48 km al oeste de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en la zona oeste del conurbano bonaerense.
Su niñez fue marcada por un contexto de extrema pobreza en el que vivió las peores situaciones: sufrió hambre, violencia física y el abandono de su padre, del cual dijo no tener recuerdos. "Cuando tenía 8 años, me levanté a la madrugada y escuché ruidos. Espié y estaba mi mamá llorando. Le pregunté qué le pasaba y no me decía nada. Le insistí hasta que me dijo: ‘Lloro porque no sé qué les voy a dar de comer mañana, a vos y a tu hermana’. La abracé y le dije: ‘No te preocupes, estamos todos bien, estamos juntos, yo te voy a ayudar. A mí me gusta dibujar, entonces en la escuela les completaba las carpetas de dibujo a mis compañeros. Ellos me pagaban 25 centavos. Me pasaba toda la noche haciendo dibujos, y con eso compraba un kilo de pan”.
JUEGOS BONAERENSES EVITA
Desde chico empezó a practicar deportes pero a diferencia de otros pibes que eligen el fútbol o el básquet, eligió el atletismo. Su entrenador, Gustavo Osorio, fue quien vio que su contextura física y su alto nivel de concentración eran características muy buenas para el lanzamiento de la Jabalina.
En 2006, empezó a participar de los Juegos Bonaerenses Evita, campeonatos organizados para estimular a los jóvenes bonaerense en el deporte de alto rendimiento. Si bien el peso de la Jabalina era acorde a su edad, ya tenía marcas que superaban la media entre sus compañeros. Su participación en estos primeros torneos fue observada por la Secretaría de Deportes de la Nación, que decidió becar a Braian. A partir de allí, Toledo se transformó en el orgullo de Marcos Paz y de la Provincia participando primero en todas las competencias juveniles mundiales y continentales consiguiendo importantes resultados.
EL SALTO A LA ÉLITE MUNDIAL
En 2009, con el apoyo del Ente Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (ENARD), obtuvo el bronce en el Mundial de menores de la Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo en Italia y en 2010, con apenas 16 años, logró la medalla dorada en los Juegos Olímpicos de la Juventud de Singapur.
En 2011 logró un bronce en los Panamericanos de Guadalajara y en 2012 fue oro en el Campeonato Iberoamericano de Atletismo y plata en el Mundial Junior de Barcelona. Ese mismo año, antes de cumplir 19, el joven de Marcos Paz tuvo su primera experiencia olímpica en los Juegos Olímpicos de Londres quedando en el puesto 28.
Brian nunca bajó los brazos, el ENARD siguió apoyando la carrera del joven quien en los Juegos Olímpicos Río de Janeiro 2016 logró meterse entre los 12 mejores de la competencia, algo que en su disciplina, lanzamiento de jabalina, ningún argentino había alcanzado desde Helsinki 1952.
Cambió su entrenador por el finlandés Kari Ihalainen y se mudó a Finlandia, país reconocido por sus lanzadores de jabalina. "Me fuí a Finlandia porque me cansé de que me ganaran", había dicho en una entrevista en 2017. Su objetivo era prepararse lo mejor posible para Tokio 2020 y así lo hizo pese a que en el año 2019 tuvo una seria lesión en los ligamentos de su tobillo derecho que lo dejó casi 3 meses afuera de las competencias.
El 27 de febrero de 2020 estaba de visita en Argentina y murió como consecuencia de un accidente con su moto en la ciudad que lo vio nacer y crecer.
ESFUERZO Y SUPERACIÓN PERSONAL
Un mes antes de su muerte fue publicado- con un fin solidario- “Pelota de papel 4”, el libro de cuentos escritos por deportistas de Argentina. Con textos introductorios de Emanuel Ginóbili y de Gabriela Sabatini, recopilaba cuentos de Braian Toledo, Luciana Aymar, Sebastián Crismanich, Paula Pareto, Guillermo Vilas, Roberto De Vicenzo, Hugo Conte, Santiago Lange, Magdalena Aicega y Juan Pablo Sorín, entre más de 50 deportistas de primer nivel.
“Mi atención estaba totalmente puesta en destacarme en cualquier cosa que hiciera. Hay gente que pasa su vida y se muere sin conocer su talento. Y yo, en esa situación, me topé con una actividad que me dio satisfacciones impensadas, que me hizo descubrir el mundo, que me llevó a empujar mis límites”, reflexionó Braian en su cuento “El árbol de la vida”.
UN PIBE SOLIDARIO Y COMPROMETIDO
En junio de 2012, cuando tenía 18 años, poco antes de los Juegos Olímpicos de Londres, Toledo grabó un spot para las Abuelas de Plaza de Mayo. Fue el primer deportista que lo hizo. En el spot, Toledo decía "Hola, soy Braian Toledo lanzador de jabalina. Quería contarte que en la Argentina hubo una dictadura, se robó cientos de bebes. Hoy ya son adultos pero más de 400 siguen sin conocer su identidad. Si podés aportar algún dato, algo, acércate a Abuelas. Te estamos esperando".
Un año antes Toledo había hecho un spot en el que apoyaba la reelección de Cristina Fernández de Kirchner: “Vengo de una casa en la que nunca sobró nada, mi mamá trabajaba en otras casas por hora y mis hermanos y yo ayudábamos como podíamos. De mi mamá aprendí que sino te esforzás, es muy difícil lograr algo” . Y agregaba “Antes de ir a competir me llevaron a ver a la Presidenta y me acuerdo que me dijo: 'Cuando vayas a tirar la jabalina, pensá en tu familia, pensá que va la bandera argentina y llevala lo más lejos posible'. También me aseguró: 'No te estamos regalando nada con esta beca, vos nos estás regalando algo a todos nosotros'".
Además Toledo- junto con su novia, la también atleta, Sofía Lamarque y la campeona olímpica de judo Paula Pareto- colaboraba con el comedor-merendero Los Pepitos de Merlo. También ayudaba a la ONG de Marcos Paz “Arriba Los Pibes”.
A las empresas que lo sponsoreaban les pedía que aportaran a los comedores e instituciones a las que él apoyaba.
DESPEDIDA Y LEGADO
En su última despedida estuvieron presentes, entre otros, la judoca Paula Pareto y el garrochista Germán Pablo Chiaraviglio.
“No hay límites para los sueños y la bondad de una persona va más allá del entorno en el que esté”. Ese es para Pareto el mejor legado de Braian. “Para mí es entender que podés tener todo o no tener nada, pero la actitud con que él enfrentaba todos sus desafíos y sus sueños era lo que lo diferenciaba. Con empatía y con mucho amor, demostró que aún con muchas dificultades se puede llegar a lo más alto en el deporte si uno trabaja y esfuerzo”.
“En lo deportivo se perdió a un gran atleta, que soñaba con seguir representando al país de la mejor manera, lanzando su jabalina al infinito. Pero lo más importante es la ausencia del Braian humano, aquel que empatizaba como todo aquel que tenía una carencia”, aseguró Chiaraviglio.
También Sofía Lamarque homenajeó a su novio: "Debería ser un modelo a seguir para cualquier ser humano, una persona llena de valores. El ayudar al otro era parte de su esencia. Yo creo que su misión en la vida era esa. A través del deporte, de sus logros y del reconocimiento se le abrieron muchas puertas y eso le permitía poder ayudar cada vez a más personas", sostuvo la tiradora deportiva.
Y junto con su jabalina Braian hizo llegar al infinito a la bandera argentina.