Grandes del fútbol
La provincia de Buenos Aires ha logrado sacar grandes jugadores de fútbol. Hoy conoceremos la historia de tres de ellos.
- Nacido en Fuerte Apache, a los cinco años pateaba piedras descalzo en uno de los lugares más peligrosos de Buenos Aires. Allí su padre biológico había sido asesinado y se suicidó su mejor amigo. El asedio de la delincuencia no impidió que eligiera un destino mejor. En sus comienzos, jugaba al fútbol por un sándwich y una Coca Cola. El hambre dolía. Fue el emblema de una de las mejores categorías en la historia del baby fútbol y soñaba ganar la Copa Libertadores en Boca Juniors. A los 15 años convirtió un gol de chilena en Wembley. Era julio de 1999 y el seleccionado juvenil había sido invitado a disputar un triangular con Inglaterra y Francia, como parte de la campaña de Inglaterra para ser sede del Mundial 2006 que finalmente organizó Alemania.
- Se consagró como ídolo en Brasil e Inglaterra, donde la rivalidad futbolística con su país es inconmensurable, y fue el primer argentino en ser goleador de la Premier League y ganar la Libertadores, Champions League y Mundial de Clubes. Desafió al Manchester City y en Italia heredó la legendaria 10 de Alessandro Del Piero. Salió campeón en cada país donde jugó. Ya tiene más de una docena y media de títulos, y con sus goles la idiosincrasia de la villa argentina se catapultó al mundo. Enfrentado a la AFA a los 19, un año después se bañó en oro olímpico. Supo persuadir a cada uno de los entrenadores de la Selección Argentina de que él debía ser titular y no suplente. Quedó ¿Inexplicablemente? relegado del Mundial Brasil 2014. En total, a nivel clubes, el Apache tiene 26 trofeos. Son 21 locales y 5 internacionales, divididos en siete clubes diferentes y en más de 18 años como profesional, desde aquel debut en la Primera de Boca en octubre de 2001.
- Carlos tiene una condición indisimulable que lo marca de principio a fin: nació con hambre. El que está en el fútbol y ha recorrido un camino sabe que hay un montón de jugadores con condiciones técnicas o con una habilidad sorprendente, pero que hay pocos que tengan la capacidad de seguir queriendo más siempre. Allí está la diferencia entre los que no llegan, o los que llegan y no progresan, y los grandes de verdad. Tevez luchó contra todo y le ganó a la vida con su hambre de gloria. En cada lugar y ante cada objetivo, Carlos no descansó hasta conseguirlo. Vivió detrás de una pelota y fue conquistando el mundo.
- Obsesivo, loco y ganador
- En la ciudad de La Plata nació un técnico campeón del mundo que era obsesivo, loco y ganador, éstas son algunas de las palabras que definen a Carlos Bilardo, unos de los primeros discípulos de Osvaldo Zubeldia.
- Carlos bajo el mando del técnico consiguió ganar tres Libertadores y una Intercontinental con el club Estudiantes, pero lo que cautivó a Bilardo para ser entrenador fueron las ideas de Zubeldia, el campeón del mundo como técnico logró llevarlas muy bien a cabo, principalmente la obsesión de ganar y dicho por las propias palabras de Bilardo: “Ganar no es lo más importante, es lo único”.
- Su segunda etapa como entrenador en Estudiantes donde consiguió ser campeón del metropolitano de 1983, hizo que llegara a la selección. Si bien muchos periodistas decían que ese equipo era defensivo debemos recordar que el 11 inicial estaba conformado por tres enganches, Sabella-Ponce-Trobbiani. El plantel dirigido por Bilardo logró ser el puntero en todo el campeonato, marca histórica para el club.
- Ya en la selección es donde pudo observarse su lado más loco y obsesivo, llegaba a pasar más de 14 horas dentro del predio de AFA, simplemente viendo videos de los rivales, una de las anécdotas más recordadas es cuando Bilardo se dormía en las charlas técnicas por las pocas horas de sueño que tenía encima. Si bien los comienzos en la selección no fueron fáciles ya que los resultados no eran los esperados y el periodismo criticaba su forma de juego debido a que era mucho más conservadora que la de Cesar Luis Menotti el anterior entrenador del seleccionado, pero la banca de el presidente de la AFA en ese momento, Julio Cesar Grondona y las convicciones con su idea de juego y muchas horas de trabajo, hizo que el resto de la historia sea la parte conocida.
- El caudillo de la Boca
- En el medio de la crisis económica y la hiperinflación que golpeaba, sobre todo, a los sectores más vulnerables del pueblo argentino, un 20 de marzo de 1990 nacía en el barrio El Triunfo de la ciudad de La Plata el actual capitán del Xeneize, Marcos Rojo.
- Marcos es el mayor de cinco hermanos. Su mamá, Karina, trabajaba como ama de casa, y su padre, Don Tití, era vendedor ambulante de churros, bolas de fraile y flores. En el canasto de esa bicicleta con la que trabajaba su viejo fue que Marcos viajó a sus primeros entrenamientos.
- El éxito futbolístico implicaba una salida económica en la familia del jugador. Tuvo un breve paso por el club San Martín de Tolosa, pero Fabio Vaglica fue quien vio el talento del jugador en Malvinas, y lo convocó a los entrenamientos de la pre novena de Estudiantes de La Plata.
- De la mano de Sabella, en la victoria de Estudiantes por 1 a O contra Colón en 2008, Marcos hizo su debut en la Primera División. Pachorra le dio continuidad en el pincha y conquistó la Copa Libertadores 2009 con el club platense. Con el premio, le compró una casa a su mamá.
- Estudiantes salió campeón del Torneo Apertura 2010, y vendió al futbolista al Spartak de Moscú, donde su rendimiento destacado lo llevó a la Selección Argentina. A sus 22 años emigró a Portugal, para convertirse en jugador del Sporting de Lisboa.
- En el Mundial de Brasil 2014, Marcos llegó como titular nuevamente dirigido por Sabella.
- En aquella edición, despejó con una rabona ante Bosnia y Herzegovina en la fase de grupos, y se llevó los elogios ni más ni menos que de Lionel Messi. La Selección quedó a un paso de conquistar el título máximo, pero la gran campaña de Marcos sedujo al Manchester United, donde salió campeón de la UEFA Europa League 2016/2017 compartiendo vestuario con Zlatan Ibrahimovic.
- Sin embargo, fue en Rusia 2018 cuando dejó su huella en la Selección, con un golazo ante Nigeria que valió una clasificación. Marcos tiene algo que se le exige a todo aquel que quiera llegar a lo más alto: huevos y corazón.
- En enero de 2020, Rojo volvió a Estudiantes a préstamo por seis meses, con intenciones de mostrarse en el fútbol argentino. Las lesiones le impidieron jugar con regularidad, y la suspensión de la Liga Profesional por la pandemia hizo que el jugador pueda disputar sólo un partido.
- El teléfono ya había sonado varias veces, pero, finalmente, en enero de 2021 se confirmó la llegada del defensor al club de la Ribera en condición de libre. En su primera conferencia de prensa, declaró su felicidad por llegar al club más grande de la Argentina.
- Ya conquistó títulos y corazones Xeneizes que lo respaldan e idolatran. También se ganó un lugar importante en el vestuario, y al día de hoy es el capitán del equipo que representa a la mitad más uno del país. Marcos Rojo, el caudillo de La Boca.