Punta Rasa: la experiencia de estar en el punto exacto donde el río se mezcla con el mar en medio de un escenario natural único
Los lugares mágicos existen y Punta Rasa es uno de ellos, a tan solo 10 kilómetros de San Clemente del Tuyú.
Por Ondina Andriani
En la provincia de Buenos Aires se pueden encontrar desde los sitios más inhóspitos hasta los más originales, pasando por todos los escenarios posibles según la meteorología y la geografía. En ese aspecto, Punta Rasa es un lugar que reúne todas esas características y permite aventurarse en una curiosa propuesta.
Quien llegue a este punto, podrá vivenciar un acontecimiento único, dado que el sol nace sobre el mar Argentino y se pone en el atardecer sobre el Río de la Plata. De esta manera, marca el límite con el inicio del océano para que se den fenómenos que atrae un ecosistema muy particular de gigantescas concentraciones en sus playas, dunas costeras y en los humedales que se forman en la desembocadura.
Está ubicada al sur de la provincia de Buenos Aires, a 10 kilómetros de San Clemente del Tuyú, en el Partido de la Costa, en el extremo sur de la bahía de Samborombón y en el extremo norte del cabo San Antonio. Allí, existe un punto donde el mar y sus aguas saladas se encuentran con el río de La Plata y sus aguas dulces y en esa unión, se produce el momento exacto que define a Punta Rasa, también conocida como el Paraíso de la Corvina Negra.
Desde Buenos Aires, la ciudad balnearia está a 328 kilómetros y las opciones para llegar van desde micro, combi o en auto. Se puede arribar por la autopista Buenos Aires-La Plata hasta conectar con la ruta 2 y luego tomar la ruta 11. Una vez llegado a San Clemente, se toma la avenida Padre Cardiel, llamada más adelante avenida Naval, hasta salir del casco urbano y tomar el camino que tiene a su izquierda las Termas Marinas Park y Punta Rasa a la derecha.
El camino es de tierra, por lo que se recomienda antes de llegar, tener en cuenta las condiciones del clima y de la senda, dado que muchas veces se ven perjudicado por las crecidas y podría impedir la llegada al objetivo.
PUNTA RASA, UN LUGAR ÚNICO DONDE SUCEDEN HECHOS ÚNICOS
Con solo pensar en la posibilidad de pasar un día en un sitio que ofrece una vista única y un evento por demás original y natural, nadie podría dudarlo ni un instante. Sobre todo, para quienes viven en la ciudad y deciden vacacionar en la costa argentina, en busca de situaciones lejanamente cotidianas.
Por ello, Punta Rasa se convierte en un lugar atípico, a sabiendas que no solo se puede ingresar al río y terminar en el mar, sino que además, los amantes de la naturaleza en estado puro encuentran su paraje ideal, en una calma absoluta o en busca de aventura.
Se recomienda para el ingreso que no sea a pie, dado que el camino tiene sus imprecisiones y una distancia considerable como para iniciarlo de esa manera. Además, es de tierra y arena, que por el escaso mantenimiento que recibe sumado a lo accidentado que se encuentra por la altura de las mareas o incluso, por el efecto de los vientos, puede verse bloqueado en algunos días u horarios. Normalmente, los turistas que asisten lo hacen para mayor seguridad en camionetas de doble tracción y no en vehículos que puedan resultar un impedimento que ni siquiera lleguen a destino.
El ingreso a Punta Rasa se produce en un desvío de la ruta que lleva al faro San Antonio, construido en 1890 y con un tamaño de 58 metros de altura. Desde allí, se puede ver perfectamente la división de las aguas por colores y texturas, además de la cantidad de bandadas que llegan a partir de marzo.
Se considera que hasta más de 20 mil especies visitan este punto geográfico que por sus características no dejan de sorprender ni siquiera a las aves que se acercan cada año, especialmente golondrinas, chorlos, gaviotas, picaflores, horneros, calandrias, zorzales, carpinteros, cardenales y siete colores, además de cangrejos, zorros grises, cuises y hurones que viven y se alimentan en los pastizales. También se pueden visualizar lobos marinos, delfines y toninas.
Además de las playas agrestes y de las dunas costeras, también se forman pequeñas lagunas que producen la presencia de más especies en migración, que llegan desde el hemisferio norte en verano y continúan su camino hasta Tierra del Fuego en invierno. Por ese motivo, Punta Rasa fue declarada Reserva Natural en 1997, además de ser parte de la lista de Humedales de Importancia Internacional, por lo que recibe asiduamente naturistas de todo el mundo para conocer de cerca los diferentes eventos que se vislumbran.
Las playas varían en forma y tamaño y se caracterizan por ser de baja altura, aunque es la marea quien dictamina su duración, principalmente en el margen norte del cabo San Antonio. Por ello, hay que tener en cuenta los vientos y las crecidas, dado que a medida que transcurre el día y de acuerdo a las condiciones climáticas, lo que hace un momento era playa, puede ser rápidamente tapada por las aguas.
También, sobre el Mar Argentino y el Río de la Plata se forma una zona de playa con canales de agua salobre que se comunican con el mar por estrechos de mareas, llamadas rías. Así, se puede apreciar en las costas planas que caracteriza a Punta Rasa, la calma que proporciona el río, con las aguas más exaltadas que propone el mar, como así también, los diferentes colores y texturas. Por un lado, el color azul y , por otro, el castaño pero que finalmente nunca se juntan.
Como las playas son bajas, se puede caminar desde el río, con aguas más amigables en todo aspecto y una vez que se produce el cambio hacia el mar, las olas y la baja de la temperatura permite disfrutar de un sitio oferente y de una experiencia única.
¿QUÉ SE PUEDE HACER EN PUNTA RASA?
Si bien no hay lugar para hospedaje ni otras atracciones, solo el faro, las termas y Mundo Marino a unos pocos kilómetros, Punta Rasa es un lugar inédito por donde se lo mire. Por ese motivo, mayormente los turistas aprovechan el fin de semana para romper la rutina y practicar diversas actividades.
Una de las opciones más típicas es el aprendizaje y la ejecución del kitesurf, utilizando una cometa o barrilete de gran tamaño como tracción. A su vez, también está el windsurf, con la posibilidad de desplazarse por el agua con una tabla y una vela, utilizando siempre los vientos para impulsarse y con la particularidad de poder elegir aguas más tranquilas desde el río o con más movimiento como en el mar. Otras actividades que también se practican son remo, offroad, para conectar con una camioneta 4x4, la tripulación y la naturaleza y kayak, entre otros.
Justamente, los deportistas que se inclinan por cualquiera de estas dos opciones deben considerar los riesgos cuando sopla viento de tierra, dado que puede peligrar la experiencia, a sabiendas que hubo casos de quienes se perdieron en el mar por este motivo.
Asimismo, para quienes prefieren actividades que no impliquen riesgos, se puede optar por la pesca, que forma parte del paisaje una vez que se inicia una caminata a la orilla del mar. Allí, entre cientos de crustáceos, como caracoles, mejillones e incluso de cangrejos que se instalan en la arena y forman un evento único pocas veces visto, están las cañas de pescar que también son parte de la escena de quienes visitan el lugar.
Por otra parte, el 2 de febrero de 2015 se inauguró un refugio de avistaje de aves por parte de la Municipalidad del Partido de la Costa junto al Organismo Provincial de Desarrollo Sustentable, para los millones de aficionados que estudian la forma de preservar la naturaleza o para los que disfrutan simplemente de una vista formidable. El acceso es libre y gratuito y esta construido totalmente en madera, sin interferir en absoluto con el ecosistema.
Por supuesto, que un simple recorrido por toda la playa en su extensión, con la particularidad que tiene San Clemente del Tuyú con sus médanos junto a una tarde de sol, es la mejor postal que se puede adquirir de un punto atípico y extra natural.
En ese sentido, muchos turistas consideran a Punta Rasa como esos lugares que están en el podio por ser diferente a cualquier otro sitio del mundo, con sus atardeceres que enamoran desde el río o el mar. Incluso, resulta ser la mejor terapia en cuanto a la tranquilidad extrema que brinda, permitiendo desconectar tensiones por las mejores vibraciones y encontrar un poco de calma en medio de una vorágine que no da respiro.
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