Identidad Bonaerense

Menú

Saladillo – Helicópteros para el mundo

Nacho Santillán
Nacho Santillán
Saladillo – Helicópteros para el mundo
03/10/2024

¿Que tienen en común un ganadero australiano, un lord inglés y un chino que estudia para pilotear un helicóptero?. Que los tres utilizan un producto fabricado en Cicaré, una pyme de Saladillo que produce helicópteros y entrenadores de vuelo.

Por Nacho Santillán

Cumplir un sueño.

Corría la década del 50. En el pueblo de Polvaredas, partido de Saladillo,  Augusto Cicaré trabaja en el taller familiar y maneja el torno con tal naturalidad que nada le resulta imposible de fabricar. Como sus notas escolares no eran buenas, su propósito era ganarse la vida con esa herramienta, su imaginación y su capacidad de trabajo.

En un pueblo sin luz armó un motor para tener energía en su taller y hasta fabricó un lavarropas para su mamá.

Un día llegó a sus manos un ejemplar de la revista “Mecánica Popular” que en la tapa traía la foto de un helicóptero. Desde ese día Cicaré se propuso construir el suyo.

Juntando todo tipo de materiales que tenía a su alcance, desde caños de luz hasta cualquier madera que le fuera útil, y sin haber visto nunca en vivo una de esas máquinas, “Pirincho” Cicaré encaró su sueño. Sin manuales. Todo a pulmón. Todo casero. Todo intuición.

El máximo desafío fue el efecto giroscópico. En una entrevista concedida a la Tv Pública en el año 2016, Cicaré cuenta que “no sabía nada de eso. Pero me acordé de lo que hacía el trompo cuando era chico. Le das impulso, gira y no se cae”. Su hermano soldó un eje con dos ruedas de bicicleta e hicieron girar una para cada lado. Augusto manipulaba el eje como él quería. Desafío resuelto.

“Cuando tuve terminado el helicóptero llegó el momento de probarlo en vuelo, entonces lo até al piso con unas cadenas y empecé a pilotearlo.  Y volaba. A los pocos días hice la prueba de volarlo en el campo. Me temblaban las piernas. Ver los patines despegar del suelo era el sueño de mi vida”.

 

Un nuevo impulso.

Para construir su segundo helicóptero Augusto Cicaré contó con el apoyo económico de todo el pueblo de Polvaredas. Se organizaron festivales para que lo recaudado fuera directo a la construcción del prototipo.

En 1963 se cumple el centenario de Saladillo. Un equipo de prensa de la presidencia de la nación se acerca a documentar los actos y manifestaciones culturales en torno al festejo. Cicaré expone su helicóptero y un camarógrafo se interesa en su trabajo.

El presidente Illia lo manda a llamar y ordena que el proyecto se siga en la Fábrica Militar de Aviones de Córdoba. En 1966 cuando es derrocado el gobierno democrático le quitan el apoyo a Cicaré y le piden que saque el aparato y sus cosas de la fábrica. Un militar le dijo que “los norteamericanos hacen muy buenos helicópteros, no necesitamos este”.

 

Recalculando

Cicaré siguió trabajando incansablemente y desarrollando nuevos proyectos. En la década del 80 diseña y construye un helicóptero ultraliviano que asombra a los asistentes de la prestigiosa convención anual de la Experimental Aircraft Association (EAA), en Oshkosh, Wisconsin, Estados Unidos.

En la década del 90 un grupo italiano compró la licencia para fabricar el Cicaré CH 7 y lo bautizó “Angel”. La cabina del aparato fue diseñada por Marcello Gandini, un reconocido diseñador de autos italiano fallecido recientemente. Cicaré nunca recibió las regalías que esperaba para poder seguir desarrollando su empresa.

En 1996 crea y desarrolla el primer entrenador de vuelo. El dispositivo es una plataforma móvil con un helicóptero cautivo, que permite realizar todos los movimientos con total control y seguridad. Un sistema de aire comprimido con cilindros neumáticos permiten el ascenso y descenso de la aeronave graduando la dificultad en el aprendizaje. 

Con este invento gana el concurso "Ladislao José Biro", auspiciado por el Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INPI) y la Asociación Argentina de Inventores. Se le otorga el primer premio en la categoría Mecánica y es seleccionado como el mejor invento del año, con el reconocimiento de la Federación Internacional de Inventores (IFIA) y la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI). Por tal motivo representa a la Argentina en la Exposición Internacional de inventos en Ginebra, Suiza, en 1999 obteniendo la medalla de oro en la categoría ‘P’ (aeronáutica, náutica, vehículos y accesorios).

El entrenador se fue perfeccionando con los años y hoy, quienes realizan el curso con ese equipo, terminan el entrenamiento con 10 horas de vuelo homologadas.


Despegando

En 2010 la empresa da un importante paso al poner en producción en serie el helicóptero ultraliviano monoplaza Cicaré 7 y en 2015 el biplaza lado a lado. Con su capacidad instalada puede producir entre 12 y 16 aparatos por año.

La mayoría de la producción se exporta ya que la pyme de Saladillo cuenta con agentes de venta en Estados Unidos, China, Alemania, Australia , Chile y Perú.

Australia es el principal destino de los Cicaré 7B, dado que este tipo de helicópteros se adaptan muy bien a las distancias y tareas rurales que allí se realizan.

A fines de 2022 la empresa logró la certificación en Alemania de su helicóptero ultraliviano  Cicaré 8.

La exportación se realiza a través de un kit. Una caja de tres metros de largo, un metro sesenta de ancho y uno setenta de alto. Allí entra desarmado un helicóptero sin motor. Al lugar que viaje va con un técnico de la firma que se encarga de montarlo en destino.


Los planes futuros son la consolidación del Cicaré 8 con una nueva motorización

El pasado mes de julio recibió el primer premio en el festival Air Venture Oshkosh, que organizó la Experimental Aircraft Association (EAA) en Estados Unidos. El jurado galardonó al modelo Cicaré 8 en las categorías de Diseño, Innovación, Calidad Constructiva y Seguridad.

En el evento se exhibieron más de 10 mil unidades que fueron apreciadas por más de 600 mil visitantes. El AirVenture Oshkosh es uno de los festivales aéreos más grandes del mundo, donde se presentan novedades de la industria y programas educativos que fomentan la innovación aeronáutica.

Augusto “Pirincho” Cicaré falleció en 2022. Hasta sus últimos días estuvo atento al trabajo de la fábrica. Sus hijos continúan al frente del negocio familiar.