Trenque Lauquen: entre lagunas y perlas
Reconocido como la “perla del oeste”, encierra una valiosa belleza
En el infinito noroeste de la provincia, una “laguna redonda” -Trenque Lauquen en mapudungun - supo dar sosiego tanto a los caballos de Villegas como a los de Pincén. Más de un siglo después e inundaciones mediante, el espejo de agua se agrandó transformándose en un sitio ideal para la pesca y los deportes náuticos. Ese paisaje lacunar se sumó a los paseos por sus fortines y estancias, sus reciclados almacenes de ramos generales y sus antiguas estaciones ferroviarias. Consagrada “capital provincial de los murales” son más de ochenta los que narran su historia a lo largo de la ciudad de amplios bulevares donde en los años ’80 los músicos de La Sobrecarga “mira(ban) pasar la vida”, antes de viajar “hacia el este”.
Los días de la frontera:
El área circundante a esa laguna inmensa fue el punto neurálgico que eligió el entonces coronel Conrado Villegas para construir, el 12 de abril de 1876, la Comandancia de Frontera. Devenida en monumento histórico, hoy sus restos se hallan en el Palacio municipal de Trenque Lauquen, así como en el parque de la ciudad se puede visitar una lograda reconstrucción del fuerte. Sin embargo, la historia de Trenque Lauquen tiene casi ocho mil años de preexistencia de una identidad indígena que emerge en su propia denominación. Es que Trenque Lauquen, como otros pueblos, pero especialmente, Puán, Carhué y Guaminí, fue un territorio de disputa.
Bajo la presidencia de Nicolás Avellaneda, el fuerte de Trenque Lauquen se convirtió en una pieza clave de la División norte del ejército. A la vera de la actual Ruta Nacional N°33, los partidos citados estaban atravesados por la zanja ideada por el ministro de Guerra y Marina Nacional, Adolfo Alsina. El zanjón era un extenso foso en derredor de las comandancias militares que se extendían en una frontera que, lentamente, se había ido ensanchando luego de la “primera campaña al Desierto”. Sin embargo, había pasado casi medio siglo de aquella expedición de Rosas y el sistema sostenido por los precarios fortines erigidos cada 5 km para cubrir a las comandancias se agotaba. Alsina moría el 29 de diciembre de 1877 y el gobierno nacional decidía pasar a la ofensiva.
¿Qué diferencias existen entre un fuerte y un fortín?
Más allá de que se los use como sinónimos, los fortines eran de menores dimensiones y estaban poco provistos. Su función era unir los fuertes y sus viviendas eran humildes ranchos de ramas, paja y totora. Los fuertes, en cambio, estaban rodeados por un amplio foso y medían aproximadamente 150 metros de cada lado. Allí se hallaban las comandancias en las que se asentaban los regimientos, depósitos de armas, hospital e instalaciones para descansar. Ambos, sin embargo, buscaban proteger de los malones a quienes se establecieran en los alrededores con sus ganados y ser base para las avanzadas en procura de tierras.
En medio de esa situación, había sido fundada Trenque Lauquen por Villegas quien había dejado en manos del ingeniero militar Jordan Wysocki la construcción de sus calles particularmente anchas con el fin de que las tropas se desplazaran más fácilmente. También Wysocki había diseñado una plaza (actual Plaza San Martín) y las primeras casas del pueblo en los solares que hoy habita la Iglesia de Nuestra Señora de los Dolores.
Poco después de su fundación, en tierras cercanas a Trenque Lauquen, Villegas apresó al cacique Pincén. Los diarios festejaron el acontecimiento diciendo que “el eterno peligro de la frontera del norte ha desaparecido por siempre y la realización de esta remarcable victoria despeja la superficie de la pampa” (El Nacional, 12/11/1878). El suceso era un signo de los tiempos que se venían; no obstante, en los últimos años ha habido una reivindicación de la “otra historia”, la que se había silenciado.
"El indio más audaz, más temerario, más bravo y porfiado, el cacique Pincén, con la mayor parte de su tribu, acaba de caer en poder del bravo coronel don Conrado Villegas." (El Nacional, noviembre de 1878).
En una crónica sobre los 147 años del distrito, la presidenta de la Comunidad Mapuche Tehuelche Cacique Pincén, Isabel Araujo, decía que hay otra historia que la que siempre se cuenta y que tiene como actor principal a los pueblos preexistentes. Y por eso destacaba que el municipio preservara el sitio arqueológico sagrado y espiritual de sus ancestros que se puede visitar en la zona de ampliación urbana.
Entre 1966 y los primeros años de este siglo, a partir del Decreto nacional 2341 (1/4/66) firmado por el presidente Illia, en Trenque Lauquen, se conmemoró “La Semana de las Campañas al Desierto”. Durante varios días del mes de abril participaban artistas de todo el país, se realizaban conmemoraciones, obras de teatro, domas, carreras de sortijas, campeonatos deportivos y juegos, además de presentaciones de militares y docentes. No obstante, como señala Mariano Nagy (2021), un hecho puntual (una diferencia entre el concurso de reinas de belleza y/o fortineras) y el sustancial cambio de época, al iniciarse el siglo XXI, evidenciaron que no era posible mantener preceptos del citado decreto tales como: “Que la patriótica conmemoración de las Campañas al Desierto concuerda con el aniversario de la fundación por el General Conrado F. Villegas de la ciudad de Trenque Lauquen, hecho considerado como hito importante en la avanzada de la civilización frente a la barbarie”.
El modelo agroexportador:
Las primeras presidencias argentinas bosquejaron el país bajo un modelo económico que, para los años ’80, empezaba a necesitar más brazos, más capitales y más tierras para la producción. Con ese propósito, comenzó a ejecutarse el plan del ministro sucesor de Alsina, Julio A. Roca, quien antes de ser presidente de la República comandaría la etapa más dura de la lucha contra los pueblos originarios.
Así, mientras el Ejército “despeja(ba) la superficie de la pampa”, el pequeño pueblo de Trenque Lauquen crecía; no obstante, en 1882, las tropas se marchaban rumbo a la Patagonia y Anselmo Trejo era nombrado subcomisario de campaña para reprimir el delito y otorgar distintos permisos a los apenas cuatrocientos habitantes del lugar. En 1886, Trenque Lauquen se convertía en un partido que además de su superficie actual comprendía a las actuales comunas de Tres Lomas, Carlos Tejedor, Rivadavia y Pellegrini. Diez años después, Fabio Dozo era consagrado su Juez de Paz y bajo su gestión se construyeron escuelas y otras instituciones que delinearon el perfil de Trenque Lauquen.
Si para el desarrollo del modelo agroexportador que marcó a fuego el país hasta 1930 fue fundamental el tendido de las vías del ferrocarril, su avance fue nodal para esta región. Una de las localidades trenquelauquenche lo confirma: Treinta de Agosto. Ese día, en 1857, se había inaugurado el Ferrocarril del Oeste que, junto a otras líneas, al transcurrir los años conectarían las zonas portuarias con las de mayor producción agropecuaria a lo largo del país. Trenque Lauquen fue parte de ese sistema con forma de abanico que se abría desde la ciudad de Buenos Aires hacia los puntos que, como ese partido, producían materia prima para la exportación. Julio Doblas y Roberto Urquiza fueron quienes impulsaron el trazado del ferrocarril en la región, así como el loteo de sus tierras. Entonces surgieron la estación Ing. Corazzi -en homenaje al primer maquinista en Argentina- y La Porteña -para recordar a la primera locomotora del país-. Otra localidad importante relacionada con ese desarrollo es Beruti que rememora al prócer de la Revolución de 1810; aunque son varios los pueblos que como Girodías muestran huellas de su pasado esplendor en torno al tren.
En esos tiempos, Trenque Lauquen atraía a migrantes de todo el mundo, pero predominantemente llegaron a sus campos, españoles, franceses e italianos. Ello se observa en sus antiguos almacenes de ramos generales que, como la imponente edificación de El Oriente, en Lértora, exhiben la relevancia que esos lugares de aprovisionamiento y esparcimiento alcanzaron un siglo atrás, pero también cómo impacto en algunas localidades que el tren dejara de pasar.
Almafuerte
Entre 1894 y 1896, los estudiantes (tanto niños y niñas como personas adultas) contaron entre sus docentes, con uno muy especial. En efecto, Almafuerte hizo su paso por Trenque Lauquen y un museo rememora su breve, pero prodigiosa estadía. No obstante, más allá de él, las escuelas trenquelauquenches son famosas (en la multipremiada película Trenque Lauquen puede verse una de ellas) y superan el número de cien si se consideran primarias, secundarias y preescolares, además hay dos institutos terciarios de formación docente y una sede la Universidad Tecnológica Nacional (UTN).
Fundada en 1948 como Universidad Obrera con el objetivo principal de formar trabajadores altamente capacitados para la industria nacional; en 1975, nace la delegación de la UTN en Trenque Lauquen. Esto lo convierte en un eje universitario del oeste bonaerense y ello va de la mano de la relevante producción de sus tambos, pero también de otras industrias.
El presente:
La vida de los municipios bonaerenses, como la de toda región, está atravesada por circunstancias de orden político y económico que apuntalan o detienen su desarrollo, pero también por los designios a veces crueles de la naturaleza. Así, varias veces Trenque Lauquen soportó sequías y devastadoras inundaciones, como las de 1987. Esas “sobrecargas” que son parte de su historia además han dejado marcas en su geografía; sin embargo, el partido se ha sobrepuesto a cada vicisitud y quizá por eso también es reconocido como la “perla del oeste”, nombre que encierra una valiosa belleza.
Myriam Pelazas
(*) Las imágenes que ilustran esta nota fueron cedidas por el Municipio de Trenque Lauquen
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