Un comienzo sencillo, un presente de exportación global. La historia de El Noble.
Nacida a fines de la década del 80 como una cadena de venta de empanadas, hoy, esta empresa argentina se convirtió en una de las principales empresas de exportación de productos congelados. Sus creaciones viajan por el mundo y son descubiertas por decenas de culturas alrededor del planeta.
Más de una vez escuchaste hablar de El Noble Repulgue, viste sus diferentes franquicias (seguro hay una en tu barrio). Además, por supuesto, recordás sus publicidades. Si nombramos las empanadas, una de nuestras comidas nacionales y preferidas, pensamos automáticamente y sin vacilar en “El Noble”. Su nombre tan argentino y tan original se grabó en la memoria de todos.
Si bien la empresa se fundó hace apenas 40 años, se ha amoldado perfectamente a los cambios que se van dando generación a generación. Así fue como pasó por diferentes directorios y muy sutilmente, cambios en su marca. Con el paso del tiempo, sus directivos añadieron color al asunto y la definieron como “El Noble, sabores nuestros”, que describe a la perfección su producción y su trayectoria, como también, nuestra cultura. Adaptándose a los tiempos y los cambios en el mercado, se simplificó: solamente con pronunciar “El Noble”, se sabe que estamos hablando de una de las mejores y principales empresas de producción de empanadas.
La planta de producción y elaboración de los productos, hoy en gran parte congelados que tienen como destino la exportación, está ubicada en Garín, localidad perteneciente al partido de Escobar, en la Provincia de Buenos Aires. Acorde con el nivel de demanda, la locación cuenta con 14.000 metros cuadrados, y por supuesto tecnología de punta en materia de producción y controles de calidad.
El Noble posee una cadena que se expande día a día a nivel nacional y que cuenta con más de 90 franquicias gastronómicas a lo largo y a lo ancho del país y más de 60 distribuidores. Eso, solo en Argentina, pero además exporta a varios países como Chile, México, España, Paraguay, Estados Unidos, Colombia, Alemania y China.
Hace un tiempo, sus dueños tomaron la determinación de ampliar su mercado y hoy, los productos de la marca se pueden encontrar en las góndolas de todos los supermercados de primera línea del país. Además, son proveedores de empresas de catering de primer nivel, restaurantes, puestos gastronómicos para festivales y recitales, emprendimientos hoteleros, cadenas de turismo, estaciones de servicio y como si fuera poco, también de mayoristas.
Aunque su principal producto son las famosas empanadas, hoy también producen distintos tipos de alimentos que se adaptan a la demanda de sus puntos de venta. Es así como trasladaron la magia de sus clásicas recetas a comidas como pizzas (simples y rellenas), tartas, viandas saludables y también chipá, tostados y medialunas. Lo que comenzó como un camino hoy es una amplia avenida.
Sobre su expansión, directivos de la compañía afirmaron que sus productos “Permiten trabajar mucho la marca país, porque lo están pensando para exportación. El país tiene ventajas en la producción de alimentos, hay que potenciar y ampliar los canales de venta, tanto a través de la exportación como en mercado local".
Pero los que definen realmente la reputación de El Noble son sus clientes: distintas fuentes y principalmente proveedores de servicios destacan la calidad de los productos y su relación con el precio, que según relatan “es inigualable en el mercado”.
Estas incorporaciones que se fueron sumando, estuvieron dirigidas especialmente para aquellos que, disponen de poco tiempo o simplemente, les falta ganas de cocinar, lo que sucede a menudo en los tiempos que corren. A su vez, resulta una propuesta muy atractiva para quienes trabajan en oficinas y necesitan resolver sus almuerzos de manera sencilla pero sabrosa.
"Con nuestra línea de congelados, estamos monitoreando constantemente los precios del delivery, porque sabemos que la única manera de que nos compren es teniendo precios más bajos que lo que cuestan cuando se hace un pedido por teléfono. Y bajo esta lógica queremos seguir creciendo en todo lo que sea comidas preparadas, como pollo con papas o pastas rellenas", explican en la compañía.
Cuando llegó la pandemia, pese a la situación compleja que se vivió en líneas generales, en este rubro se generó mucha demanda, lo que favoreció el crecimiento del negocio. Hoy, siguen construyendo liderazgo en el sector gracias a su valor principal: mantenerse en constante innovación. Fue así como aprovecharon ese crecimiento para la exportación y expansión a nivel global.
Desde en el bodegón más escondido, hasta en las empresas de productos gastronómicos de exportación, la producción argentina tiene un común denominador: su calidad, por eso, nuestros vinos, nuestras carnes y también nuestras empanadas de El Noble recorren diferentes culturas y ciudades y abastecen mercados de todo el mundo. Y esto no es una mera casualidad. La actual gestión de la compañía tiene experiencia en el rubro gastronómico y también de alimentos.
¿No lo creés? La próxima vez que pases por la puerta de una de sus tantas franquicias, probá sus productos y deleitate con los mejores sabores de nuestro país.
Meli Vinci